A Pedro Sánchez le salió bien la moción de censura… sin pensarlo. Lo dijo su número dos José Luis Ábalos: “no esperábamos que la moción de censura terminara en esto”. Por lo tanto, es normal que Sánchez tarde un poco en hacer gobierno, pues no estaba preparado. Por la misma razón, porque ganó sin pensarlo, no hay “pactos secretos” con los independentistas catalanes, ni con Podemos. Estos le dieron un cheque en blanco a cambio de echar a Mariano Rajoy del poder y abrir diálogos. Pero diálogos no son promesas. ¿Fue un cheque el banco? Casi. Salvo con el PNV: puso dos condiciones principales: mantener los presupuestos (que suponen inversiones de 540 millones de euros para el País Vasco) y no convocar elecciones de inmediato (miedo a Ciudadanos), y además consiguieron ser llamados “aliados preferentes” por Pedro Sánchez. El pánico de Ciudadanos –ya lo hemos dicho varias veces—es que se vuelva al bipartidismo, con alternancias de gobierno del PSOE y del PP y con el apoyo de la...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)