El nuevo parlamento catalán salido de las urnas del 25N pasado necesitará mucho diálogo, mucho pacto, mucha serenidad y mucha generosidad, lo cual está reñido con la improvisación, con el apasionamiento, las precipitaciones en las tomas de decisiones importantes, y sobre todo mucho diálogo con voluntad de pacto, porque dialogar sin pactar no forma parte del lenguaje democrático en los países civilizados. En Catalunya decimos que hará falta mucho “seny”, y no mirar atrás, sino adelante. Es cierto que Artur Mas ha cometido un error estratégico de bulto, pero el pueblo catalán le ha dado la mayoría suficiente para dirigir la gobernación del país. Y lo dijo desde el primer día: necesita quien se responsabilice con él. También Artur Mas tendrá que tomar sus responsabilidades y buscar pactos abiertos con tod...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)