Los presupuestos Generales del Estado son, ante todo, unos presupuestos políticos e ideológicos, no tanto por su contenido –que también—sino, sobre todo, por los apoyos que reciben. No se trata de recibir 190 o 200 votos a favor, sino quién ha votado a favor. La mayoría la ha pergeñado sin duda el vicepresidente Pablo Iglesias, líder de Podemos, que se ha empeñado en poner dentro del saco a Bildu y a Esquerra Republicana, pero sobre todo e Bildu, los herederos de ETA que ni han condenado los asesinatos de ETA, cerca de un millar, ni se preocupan por los 300 asesinatos de autores todavía desconocidos. Y no solo eso, sino que es bien sabido que Bildu no tiene el más mínimo interés que España funcione, o que el Estado tenga unas cuentas equilibradas de cara al presente y al futuro. De eso no cabe la menor duda. Es más, cuando ha salido Arnaldo Otegui como el garante de estos presupuestos, ha puesto leña al fuego, no solo a la oposición, sino dentro del pr...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)