La devoción a San José ha venido afianzándose cada vez más desde el siglo XIX hasta hoy. Paralelamente, en estos dos siglos se han promulgado dos dogmas relacionados con la esposa de San José, la Virgen María: el dogma de la Inmaculada Concepción y el dogma de su Asunción en cuerpo y alma al cielo. Jesús, José y María forman la Familia de Nazaret, la Sagrada Familia, y juntos se les invoca para su intercesión en la hora de la muerte: -Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía, -Jesús José y María, asistidme en mi última agonía, Jesús, José y María, descanse en paz con ustedes el alma mía. En los primeros siglos de la Iglesia, se centraron los estudios y definiciones dogmáticas en la definir de modo claro Jesús, la segunda Persona de la Santísima Trinidad y la Virgen María, Madre de Dios, frente a las herejías de tiempo (arrianismo, nestorianismo, etc.). Sin embargo, en los últimos 200 años San José ha tomado un protagonismo que no tuvo en los siglos anter...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)