El embrollo madrileño tiene su origen en la chapuza murciana de Ciudadanos, con la aquiescencia del PSOE. Quién iba a decir que a las puretas de la primavera tendríamos tanta carga política que ha culminado con la desaparición del vicepresidente Pablo Iglesias del Gobierno, para tomar las riendas de Podemos en la Comunidad de Madrid. Algunos que conocen mucho a Pablo Iglesias aseguran que no estaba nada cómodo en el Gobierno. Tenía muchas limitaciones y, además, cada vez que hablaba se le echaban encima, tanto sus socios de gobierno como la Oposición. Era un vicepresidente que estaba en el Gobierno y en la oposición a la vez. Muy difícil de encajar. ¿Por qué se ha ido? Iglesias es un personaje que le gusta la política “a su manera”, sin cortapisas. No es un corredor de fondo. I una cosa es predicar por las plazas y calles y ora gestionar con responsabilidad el día a día de la gobernación (su punto negro son las muchísimas muertes por la Covid-19 en las residencias de personas...