El conflicto de Venezuela ya está internacionalizado. El colapso económico, humanitario, democrático, la quiebra política del sistema chavista ha dado pie a la división de Venezuela, o mejor dicho, de los venezolanos. La salida de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea –la representación democrática del pueblo—autoproclamándose presidente interino fue coordinada: mientras Estados Unidos reconoció inmediatamente a Guaidó, Rusia, China e Irán se alinearon con Maduro, con casi la misma inmediatez. Así, el conflicto en el país caribeño dejó de ser nacional y se internacionalizó. Rusia, China e Irán no apoyan a Maduro por lo que hace, sino por una razón geo-estratégica, por plantar cara a los Estados Unidos. Venezuela viene a representar la Cuba castrista del siglo XXI. Está claro que Trump y los norteamericanos no quieren otra Cuba en las Antillas, después de aguantar a Fidel Castro y el castrismo más de medio siglo. Decíamos que Rusia y China no apoyan directamente a Nicolás ...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)