Un gran tema de reflexión ha abierto el Papa Francisco en la Iglesia: el valor de la Misericordia de Dios y la misericordia de los cristianos hacia todos los hombres. Ciertamente la misericordia de Dios es infinita. Pero también está la justicia de Dios. ¿Cómo combinar la justicia con la misericordia? Es una pegunta que se hace la gente. San Juan Pablo II lo resolvió en su gran encíclica Dives in Misericordia y señaló (n. 9) que la misericordia es “el encuentro de la justicia divina con el amor: el “beso” dado por la misericordia a la justicia” . “Creer en ese amor –n. 8-- significa creer en la misericordia. En efecto, ésta es la dimensión indispensable del amor, es como su segundo nombre”. Hay un refrán en español que dice: “quien bien te quiere te hará llorar”. La misericordia de Dios está por encima de la justicia ( Dives in misericordia , n. 4 y 6), porque “Dios es amor” (1 Jn. 4 y 8). La justicia es “servidora de la caridad” (ídem n. 4)....
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)