En italiano a los traductores en general se les llama popularmente “ traditori ” (singular “ traditore ”), de ahí el dicho: " traduttore, traditore" . Este dicho popular ha sido introducido en el acervo de la lengua italiana no por casualidad. A lo largo de los siglos, los papas hablaban, en sus documentos, en latín, y había muchas traducciones que “traicionaban” el significado del texto, ya sea por hacer una traducción excesivamente literal (buscar más la palabra que la idea de fondo) o precisamente por todo lo contrario, querer explicar al lector profano en las lenguas eclesiásticas (el latín principalmente, pero también el griego, el hebreo, el arameo, etc.) la idea de fondo más que el significado de la palabra concreta. Y esto ocurría por dos razones principales. Primero, porque había muchos traductores que se apoyaban en la morfología más que en la sintaxis, y segundo porque el traduttore-traditore pensaba haber descubierto un sentido profundo en la sintaxis lo que ...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)