Ha empezado el deshielo entre Madrid y Barcelona, o entre Barcelona y Madrid. La falta de diálogo no conducía a ninguna parte. El “choque de trenes” de Artur Mas, tampoco. ¿Por qué? Simplemente porque Catalunya se encuentra tan agobiada en términos económicos que no puede pagar las nóminas ni los compromisos más urgentes del estado del bienestar, como los conciertos para centros sanitarios, escolares, de minusválidos, servicios sociales… Entre vecinos el entendimiento siempre es mocho más rentable que la pelea. Véase para España, Francia, Marruecos y Portugal. Y otro principio esta vez político: si quieres conseguir mucho o poco de tu vecino más poderoso busca el diálogo y el pacto y no la tensión permanente, aunque esta a veces sea necesaria. ...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)