Álvaro del Portillo, obispo y Prelado del Opus Dei, sucesor de San Josemaría Escrivá, nació hace 100 años en Madrid, donde será beatificado el próximo 27 de septiembre. Su vida se ha distinguido por su entrega total y sin reservas a la voluntad de Dios, al servicio de la Iglesia y al servicio del Fundador del Opus Dei. Era un hombre siempre sonriente y muy silencioso . Transmitía mucha paz. Era muy tímido, a pesar de sus dotes intelectuales. Era ingeniero de Caminos, doctor en Filosofía y Letras y tenía también el doctorado en Derecho Canónico. Durante el Concilio fue nombrado presidente de la Comisión del Laicado y secretario de la Comisión sobre la Disciplina del Clero. Fue consultor de varias congregaciones romanas. Era una persona de muy escasa proyección pública, pero siendo el que escribe este artículo corresponsal en Roma, se sorprendió al buscar reacciones a su nombramiento como sucesor de San Josemaría: una persona muy afable, “muy bueno, pero no de una bondad na...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)