Empieza la última semana del pontificado de Benedicto XVI y el papa exhorta a todos los fieles que recen por él y por el futuro papa. El papa “se va al monte” dijo en el Ángelus del domingo, en un sentido figurado. El papa desaparece y servirá a la Iglesia de otro modo, y la Iglesia tendrá sus oraciones. Con un sentido profundamente religioso –es el legado de Benedicto XVI—pasa los últimos días el papa en la Silla de Pedro. Y en sus últimos “ tweets ” insiste el papa en esta línea: “Todo es don de Dios. Y sólo reconociendo esta dependencia vital del Creador, encontraremos libertad y paz.” Y otro: “En este momento particular, os ruego que recéis por mí y por la Iglesia, confiando como siempre en la Providencia de Dios”. ...
Reflexiones sobre la actualidad (Artículos del autor publicados en la prensa)